Más de 3.600 trabajadores de la salud de Estados Unidos murieron en el primer año de la pandemia según "Lost on the Frontline" una investigación de 12 meses realizada por The Guardian y Kaiser Health News (KHN) para rastrear tales muertes.
Dos tercios de los trabajadores de la salud fallecidos eran “personas de color”, revelando las profundas desigualdades vinculadas a la raza, el origen étnico y el estado económico en la fuerza laboral de la atención médica de Estados Unidos. Los trabajadores con salarios más bajos que se ocupaban de la atención diaria de los pacientes, incluidas las enfermeras, el personal de apoyo y los empleados de hogares de ancianos, tenían muchas más probabilidades de morir en la pandemia que los médicos.
Por otra parte, más de un tercio de los trabajadores de la salud que murieron nacieron fuera de los Estados Unidos. Los de Filipinas representaron un número desproporcionado de muertes.
Estos estudios también demostraron que los trabajadores de la salud tenían tres veces más probabilidades de contraer Covid que el público en general.
La serie de informes de investigación de un año de duración encontró que muchas de estas muertes podrían haberse evitado.
La escasez generalizada de máscaras y otros equipos de protección personal, la poca disponibilidad de pruebas para detección de Covid-19, el insuficiente rastreo de contactos, la orientación "inconsistente" del uso de las máscaras por parte de los políticos, los errores de los empleadores y la aplicación laxa de las reglas de seguridad en el lugar de trabajo por parte de los reguladores gubernamentales contribuyeron al aumento del riesgo que enfrentaron los trabajadores de la salud.
Es probable que en otros países ocurriera y sigue ocurriendo una similar y deplorable situación con desprotección del personal de salud de primera línea. Pero no he encontrado hasta el momento ninguna publicación seria al respecto.


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