Del sentido de la VISTA a la RABDOMANCIA
II. Sentidos Adicionales
- La termorrecepción o sentido del calor y ausencia de calor (el frío).
- La nocicepción o sentido del dolor.
- La propiocepción o sentido kinestésico.
- La equilibriocepción o sentido del equilibrio.
- Otros sentidos como la magnetorrecepción o randomancia.
1. La termorrecepción o sentido del calor y también ausencia de calor o sea el frío. Existe una controversia sobre los termorreceptores de la piel, que pueden ser diferentes de los termorreceptores homeostáticos que regulan la temperatura interna del cuerpo, lo que sería considerado otro sentido.
2. La nocicepción o sentido del dolor es la percepción del dolor. Los tres tipos de receptores del dolor son los cutáneos (piel), somáticos (articulaciones, músculos y huesos) y los viscerales (órganos del cuerpo).
3. La propiocepción o sentido kinestésico que es posible gracias a unos sensores llamados "husos neuromusculares" encargados de hacernos saber la longitud de nuestros músculos, su flexibilidad, posición, etc., y nos permiten la percepción para tener el conocimiento del cuerpo en su totalidad o de la situación de las diferentes partes de nuestro cuerpo. Por ejemplo: cierra los ojos y tócate con el dedo índice de tu mano derecha la rodilla izquierda. ¡No fallarás!, y esto es gracias a este sentido de la propiocepción, que nos permite saber dónde se encuentra cualquier parte de nuestro cuerpo en todo momento y sin necesidad de estar viéndola.
4. La equilibriocepción o sentido del equilibrio se relaciona con las tres cavidades semicirculares que contienen líquido en el sistema vestibular del oído interno, permitiendo la detección de los tres ejes del espacio; arriba-abajo, izquierda-derecha y adelante-atrás. Cuando giramos la cabeza el líquido que hay dentro del oído interno mueve unos pequeños cilios y estos envían un mensaje al cerebro. Es el cerebro el que transmite a los músculos las órdenes que permiten mantenernos en equilibrio.
El equilibrio se desarrolla durante los primeros años de vida, y poco a poco se va perdiendo en la vejez, aunque existen ejercicios para mantenerlo y así evitar muchas caídas con sus consecuencias a veces nefastas.
La vista juega un papel importante ya que a través de ella somos capaces de percibir todo el entorno, ver dónde estamos situados y la distancia o profundidad de los objetos. Podemos explorarlo al caminar en línea recta, un pie delante del otro, con los ojos cerrados o bien mantenernos erguidos sobre un solo pie, ¡es muy probable que perdamos el equilibrio!
III. Otros sentidos
Además de estos "cuatro sentidos adicionales" ya mencionados, se ha descrito el "sentido de alerta" al peligro y está ubicado en la corteza cingulada anterior del cerebro. Este sentido es otra forma de protegernos de potenciales peligros. Fue la Universidad de Washington en St Louis, Estados Unidos, que describió este nuevo sentido y se encarga de mantenernos alerta en una situación extraña o "diferente" ayudándonos a tomar decisiones de una manera más rápida y eficiente; Este nuevo sentido quizás esté relacionado con lo que denominamos la intuición.
Otra manifestación relacionada con el sentido del tacto es la "función interoceptiva", la cual nos permite percibir lo que está ocurriendo en el interior de nuestro cuerpo. Cada órgano tiene la capacidad de sentirse a sí mismo, y éste es el origen de una serie de sensaciones con las que estamos muy familiarizados, como la sed, el hambre, la aceleración de los latidos del corazón, la hinchazón y la acidez estomacal. Los sensores de la función interoceptiva normalmente están "apagados", “encendiéndose” sólo ante un estímulo específico. Si no fuera así, percibiríamos todo el tiempo el aire entrando en nuestros pulmones, los latidos del corazón, la sangre corriendo por nuestras venas...
Sentidos que no poseemos o que al menos así lo creemos y que están presentes en algunos animales:
a) La electro-percepción que es la capacidad de detectar campos eléctricos. Muchos peces lo poseen y en ellos está asociado al sistema de la línea lateral de su cuerpo.
b) La ecolocalización, funciona tal cual un radar y es la capacidad de orientarse y desplazarse emitiendo sonidos y receptando e interpretando el eco recibido tal como hacen los murciélagos y algunos cetáceos.
c) La magnetorrecepción, que es la capacidad de detectar campos magnéticos. Está presente en las palomas mensajeras y otras aves generalmente migratorias, algunas tortugas e insectos como las abejas.
Se cree que el ser humano podría ser sensible y percibir pequeños gradientes del campo magnético terrestre aunque no hay evidencia sobre ello, sin embargo, a partir de este sentido se han desarrollado ciertas prácticas arraigadas en la cultura como la radiestesia o rabdomancia, así como la idea de la existencia de campos magnéticos que influyen negativamente en nuestra salud y en la agricultura.
Se denomina radiestesia o rabdomancia a la capacidad de algunas personas en percibir los estímulos electromagnéticos, magnetismos y radiaciones de un cuerpo emisor ya sea directamente o por medio de artefactos sencillos mantenidos en suspensión inestable como un péndulo, varillas metálicas en forma de L sostenidas una en cada mano o una horquilla de madera que supuestamente amplifican la capacidad de magnetorrecepción del ser humano.
Algunos estudiosos sustentan la aparente eficacia de la técnica en razones psicológicas y los movimientos de los instrumentos determinados por el efecto ideomotor. Es una práctica que tiene más de 4.500 años y sigue teniendo amplio uso en zonas rurales por ejemplo, para buscar agua y hacer un pozo.
Los intentos de explicación científica de la rabdomancia no han sido exitosos. Curiosamente, en 1986, la revista Nature, incluyó el zahorismo en una lista de "efectos que se presuponen paranormales, pero que pueden ser explicados por la ciencia".
La radiestesia practicada con un péndulo es una técnica de medicina alternativa que sirve para el diagnóstico y está muy relacionada con los campos descritos por la acupuntura y los chacras.
Estas mismas fuerzas magnéticas terrestres determinan los denominados cruces de las líneas Hartmann que son las intersecciones de las líneas de fuerza magnética de la red Hartmann y se corresponden con puntos donde la energía es más intensa. La energía de esta red de ondas o radiaciones procedería del interior de la tierra y conformaría una red gigantesca de energía que abarca todo el globo terráqueo y que crea radiaciones rectilíneas, por lo cual también es llamada Red Global de Radiación. Los cruces o intersecciones de estas líneas de fuerza estarían ocupados por cuadrados de 21 centímetros de lado, donde la energía está más concentrada y su efecto nocivo puede hacerse más notorio. Esta energía magnética, aún no demostrada, es muy utilizada en agricultura ecológica y en la permacultura para seleccionar dónde y cómo sembrar un huerto o plantar un árbol, construir una casa u orientar el dormitorio.
Se cree que la intensidad de las líneas Hartmann se incrementa durante la noche y los efectos sobre la salud humana se producen especialmente durante las horas de sueño. Además, cuando una persona permanece mucho tiempo en el cruce de estas líneas de tierra puede sufrir alteraciones en su sistema hormonal, endocrino e inmunológico. Esto se traduce en cansancio crónico, ansiedad, hiperactividad, nerviosismo e insomnio.
Adicionalmente se describen las líneas de Curry que tienen su origen en influencias cósmicas y no de la radiación que emerge del interior de la tierra.
Vea la primera parte de esta entrada pulsando en:
La Percepción 1ª parte. Del sentido de la VISTA a la RABDOMANCIA
Del sentido de la VISTA a la RABDOMANCIA
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| Dibujo realizado por Eric Armengol Febres- 12 años de edad |





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