CARL GUSTAV JUNG a vista de pájaro

 Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de 1875 en Kesswil, Suiza. Seis meses después de su nacimiento, la familia se trasladó a Laufen junto al Rin, asentándose finalmente en 1879 en Kleinhüningen, junto a Basilea. Falleció el 6 de junio de 1961 a los 85 años en Küsnacht, Cantón de Zürich, Suiza. 

 Jung fue un psicólogo, psiquiatra y ensayista suizo que fundó la psicología analítica también llamada psicología de los complejos o psicología profunda, en algunos aspectos como una respuesta al psicoanálisis de Sigmund Freud. Jung propuso y desarrolló los conceptos de personalidad extravertida e introvertida, arquetipos e inconsciente colectivo. Su trabajo ha sido influyente en la psiquiatría y en el estudio de la religión, la literatura y campos relacionados, incorporando en su metodología nociones procedentes de la antropología, la alquimia, la interpretación de los sueños, el arte, la mitología, la religión y la filosofía.

Nació en el seno de una familia de ascendencia alemana y de tradición religiosa. Jung era hijo de un filólogo y pastor luterano Johann Paul Achilles Jung. Su madre, Emilie Preiswerk (1848-1923), se caracterizó por tener una personalidad marcadamente disociativa que determinó enormemente el rasgo intuitivo de Jung. Su abuelo paterno Karl Gustav Jung fue médico destacado en Basilea y gran maestre de los francmasones suizos. El abuelo materno, Samuel Preiswerk (1799-1871), fue arcipreste de la iglesia de Basilea, filólogo autor de una gramática hebrea, precursor y promotor del sionismo. 
 Su infancia fue solitaria, aunque enriquecida por una viva imaginación, y desde muy pequeño observó el comportamiento de sus padres y profesores, que intentó interpretar. En su adolescencia descubrió la filosofía y leyó mucho, lo que, junto con las decepciones de su niñez, lo llevó a abandonar la fuerte tradición familiar y estudiar medicina y convertirse a la larga en psiquiatra. 
Estudió en las universidades de Basilea (1895-1900) y Zürich (1902). Tuvo la suerte de unirse al personal del Asilo Burghölzli de la Universidad de Zúrich en un momento (1900) en el que estaba bajo la dirección de Eugen Bleuler, cuyos intereses psicológicos habían iniciado lo que ahora se consideran estudios clásicos de las enfermedades mentales. 

Foto: Carl G. Jung en el asilo Burghölzli, Zúrich, 1909

En Burghölzli, Jung comenzó, con extraordinario éxito, a aplicar pruebas de asociación iniciadas por investigadores anteriores. Estudió, especialmente, las respuestas peculiares e “ilógicas” de los pacientes a las palabras estímulo y descubrió que eran causadas por grupos de asociaciones con carga emocional reprimidas por la conciencia debido a su contenido desagradable, inmoral (para ellos) y frecuentemente de índole sexual. Usó el ahora famoso término “complejo” para describir tales condiciones. 
 
Asociación con Freud 
Estas investigaciones, que lo consagraron como un psiquiatra de renombre internacional, lo llevaron a comprender los estudios y propuestas de Freud; sus hallazgos confirmaron muchas de las ideas de Freud y, durante un período de cinco años (entre 1907 y 1912), fue su estrecho colaborador. 
Ocupó puestos importantes en el movimiento psicoanalítico y fue ampliamente considerado como el sucesor más probable del fundador del psicoanálisis. Pero este no sería el resultado de su relación. La colaboración terminó en parte por razones temperamentales y en parte por las profundas diferencias de puntos de vista. 
En esta etapa, Jung discrepó en gran medida con Freud sobre la insistencia de este último sobre las bases sexuales de la neurosis. En 1912 se produjo un serio desacuerdo debido a la publicación de Jung “Wandlungen und Symbole der Libido” (Literalmente: Cambios y símbolos de la libido) «Psicología del inconsciente», 1916) la cual iba en contra de muchas de las ideas de Freud. 
Aunque Jung había sido elegido presidente de la Sociedad Psicoanalítica Internacional en 1911, renunció a la sociedad en 1914. 

 Su primer logro fue diferenciar dos clases de personas según sus tipos de actitud: extravertidas (miradas hacia afuera) e introvertidas (miradas hacia adentro). Posteriormente diferenció cuatro funciones de la mente (pensamiento, sentimiento, sensación e intuición), una o más de las cuales predominan en cualquier persona determinada. Los resultados de este estudio se incorporaron en “Psychologische Typen” (1921); Tipos psicológicos, 1923). La amplia erudición de Jung quedó bien manifestada aquí, como también lo había sido en La Psicología del Inconsciente
 
Cuando era niño, Jung tenía sueños sorprendentes y fantasías poderosas que se habían desarrollado con una intensidad inusual. Después de su ruptura con Freud, deliberadamente permitió que este aspecto de sí mismo volviera a funcionar y dio libre expresión al lado irracional de su naturaleza. Al mismo tiempo, lo estudió científicamente tomando notas detalladas de sus extrañas experiencias. Más tarde desarrolló la teoría de que estas experiencias provenían de un área de la mente que llamó “inconsciente colectivo” y que, según él, era compartida por todos. Esta concepción tan controvertida se combinó con una teoría de los “arquetipos” que Jung consideraba fundamental para el estudio de la psicología de la religión. En términos de Jung, los arquetipos son patrones instintivos, tienen un carácter universal y se expresan en conductas e imágenes. 

 Carácter de su psicoterapia
Jung dedicó el resto de su vida a desarrollar sus ideas, especialmente aquellas sobre la relación entre psicología y religión. En su opinión, los textos oscuros y a menudo olvidados de escritores del pasado arrojan una luz inesperada no sólo sobre los propios sueños y fantasías de Jung sino también sobre los de sus pacientes. Consideró necesario para la práctica exitosa de su arte que los psicoterapeutas se familiarizaran con los escritos de los viejos maestros. 
 Además del desarrollo de nuevos métodos psicoterapéuticos que derivaron de su propia experiencia y de las teorías desarrolladas a partir de ellos, Jung dio nueva importancia a la llamada tradición hermética. Concibió que la religión cristiana era parte de un proceso histórico necesario para el desarrollo de la conciencia, y también pensó que los movimientos heréticos, comenzando con el gnosticismo y terminando en la alquimia, eran manifestaciones de elementos arquetípicos inconscientes que no se expresaban adecuadamente en las formas dominantes de religión cristiana. 
Quedó particularmente impresionado con su descubrimiento de que los símbolos de tipo alquímico se podían encontrar con frecuencia en los sueños y fantasías modernos, y pensó que los alquimistas habían construido una especie de libro de texto del inconsciente colectivo. Sobre estos aspectos escribió en 4 de los 18 volúmenes que componen sus Obras Completas

 Sus estudios históricos le ayudaron a ser pionero en la psicoterapia de personas de mediana edad y ancianos, especialmente aquellos que sentían que sus vidas habían perdido sentido. Les ayudó a apreciar el lugar de sus vidas en la secuencia de la historia. La mayoría de estos pacientes habían perdido sus creencias religiosas; Jung descubrió que, si pudieran descubrir su propio mito expresado en los sueños y la imaginación, se convertirían en personalidades más completas. A este proceso lo llamó “individuación”. 

 En años posteriores se convirtió en profesor de psicología en la Universidad Politécnica Federal de Zúrich (1933-1941) y profesor de psicología médica en la Universidad de Basilea (1943). 
Su experiencia personal, su continua práctica psicoterapéutica y su amplio conocimiento de la historia lo colocaron en una posición única para comentar sobre los acontecimientos de su época. Ya en 1918 había empezado a pensar que Alemania ocupaba una posición especial en Europa. Por lo tanto, la revolución nazi fue muy significativa para él, y expresó una serie de puntos de vista muy controvertidos que llevaron a que lo tildaran erróneamente de simpatizante nazi. 

 Las publicaciones de Jung son abundantísimas, incluyendo “The Collected Works of C.G. Jung”,(Obras Completas de C.G. Jung). La Psicología Del Inconsciente de Jung aparece en forma revisada como Símbolos de Transformación en las obras completas. Sus otras publicaciones individuales importantes incluyen Über die Psychologie der Dementia Praecox (1907; The Psychology of Dementia Praecox); Versuch einer Darstellung der psychoanalytischen Theorie (1913; La Teoría del Psicoanálisis); Artículos recopilados sobre psicología analítica (1916); Dos ensayos sobre psicología analítica (1928); Das Geheimnis der goldenen Blüte (1929; El Secreto de la Flor Dorada); El Hombre Moderno En Busca De Un Alma (1933), una colección de ensayos que abarcan temas desde el análisis de los sueños y la literatura hasta la psicología de la religión; Psicología y Religión (1938); Psicología y Alquimia, (1944); y; Aion: Investigaciones Sobre La Fenomenología Del Yo (1951); Memorias, sueños, reflexiones, (1962) de Jung que es una fascinante lectura semiautobiográfica, en parte escrita por el propio Jung y en parte grabada por su secretaria. 
 En 2009, un manuscrito que Jung escribió durante los años 1914-1930 se publicó en el original alemán con traducción al inglés como The Red Book = Liber Novus (El Libro Rojo). 

Este libro era, según la propia descripción de Jung, un registro de su "confrontación con el inconsciente". La obra contiene un relato de sus imaginaciones, fantasías y alucinaciones inducidas y sus propias ilustraciones en color. 

La amistad de Carl Jung con Sigmund Freud 
Durante el tiempo que Jung estuvo en el hospital psiquiátrico de Zurich, comenzó a investigar las teorías propuestas por otros psiquiatras destacados. Uno de ellos fue Freud. Terminaron desarrollando una relación cercana y Jung incluso consideró a Freud su mentor. Sin embargo, su relación terminó llena de tensión, y Freud empezó a preocuparse de que Jung fuera una amenaza para su éxito. Como se mencionó antes, más allá de las cuestiones personales, las diferencias teóricas empezaron a enfrentarlos. Jung no estaba de acuerdo con la noción de Freud de que la sexualidad es la fuerza motriz central de los seres humanos, ni creía que la mente inconsciente sólo explica el material que uno intenta evitar. 

Los pensamientos de Jung sobre las mujeres y la homosexualidad 
Jung suscribió un enfoque heteronormativo y de género de la psicología. Esto se ve dentro de sus perspectivas sobre el anima y el animus, utilizando términos como femenino y masculino. Jung describió lo femenino como pasivo por naturaleza, lo que en sí mismo no es cierto y disminuye el poder personal de quienes se identifican como mujeres. Esto también habla de cuán limitadas son las opiniones de Jung sobre el género lo que quizas era coherente con la época. 
 
Las opiniones de Jung sobre la homosexualidad también son opresivas. En su libro “Dos Ensayos Sobre Psicología Analítica”, habló de un hombre que anhelaba la guía masculina y, por lo tanto, desarrolló atracción hacia el mismo sexo. Luego afirmó que la culpa era del retraso en el desarrollo. El significado detrás de los puntos de vista de Jung ha sido muy debatido, algunos afirman que estaba hablando de manera más simbólica y no pretendía que sus palabras sean homofóbicas, mientras que otros pueden reconocer que estos puntos de vista encarnan una perspectiva inherentemente homofóbica que limita a aquellos que son queer (vivir sin identificarse con categorías tradicionales con respecto a la sexualidad) y género expansivo. 

 Arquetipos junguianos 
Jung desarrolló el concepto de arquetipos, que son patrones que representan la sabiduría ancestral entre los humanos. Cada uno de estos arquetipos existe dentro de del ser humano, ya que son parte del inconsciente colectivo. Sin embargo, la forma en que cada uno de nosotros expresamos estos arquetipos variará: 
 El arquetipo de persona es la parte de nosotros mismos que aparece en nuestras interacciones diarias. Por otra parte, la sombra representa la sexualidad, los instintos primarios y las partes más oscuras de nuestra vida que tendemos a evitar compartir con el mundo. 

El anima y el animus explican cómo los roles de género aparecen en nuestras vidas, donde, en forma simplificada, el anima representa cómo la psique masculina conceptualiza lo femenino y el animus representa cómo la psique femenina conceptualiza lo masculino. Por otra parte, el “mí mismo” o “self” es nuestra verdadera esencia del ser. Es lo que somos cuando hemos integrado nuestro inconsciente con el consciente. 

 Extraversión e Introversión 
Jung es conocido por ser el primero en identificar dos tipos de personalidad separados: extrovertido e introvertido. La extraversión se refiere a personas que tienen una psique que tiende a ser más abierta, conversadora, asertiva y audaz. La introversión se refiere a individuos con una psique que existe en el lado opuesto del espectro de la extraversión. Aquellos que se identifican con la introversión pueden ser tímidos, callados y reservados. 

 El inconsciente colectivo 
El inconsciente colectivo es un componente importante y central del trabajo de Jung. Este concepto se centra en cómo la mente inconsciente de un individuo está influenciada por el inconsciente colectivo, que es un tipo de conciencia que “conecta” a todos los humanos, pasados y presentes, entre sí. El inconsciente colectivo revela patrones, creencias, mitos e imágenes que atraviesan siglos y culturas, lo que traduce la creencia de que existe un conocimiento que toda la humanidad comparte. 

 La teoría de la sincronicidad 
Probablemente hayas oído hablar de la sincronicidad como un conglomerado mágico de eventos que se sienten conectados, pero no hay evidencia de que estos eventos aleatorios tengan una relación entre sí. Dentro de las teorías de Jung estaba la importancia de la sincronicidad, ésta tiene significado y relevancia para nuestra vida diaria e inclusive para la psicoterapia. Por ejemplo, creía que cuando ocurre un evento sincrónico, hay un significado más profundo dentro de él. Podemos utilizar los acontecimientos sincrónicos como guía para nuestro propio desarrollo personal. 

 Psicoterapia 
Jung enfatiza en la imposibilidad en dar una respuesta terminante acerca del método analítico o psicoterapéutico ideal y considera que la terapéutica en cada caso es distinta y la curación debe surgir del propio paciente de manera natural. 
Escribió en “Recuerdos, Sueños, Pensamientos”: 
 “La psicoterapia y los análisis son tan distintos como los mismos individuos. Yo trato a cada paciente lo más individualmente posible, pues la solución del problema es siempre personal. Las reglas válidas en general sólo se pueden formular cum grano salis. Una verdad psicológica es solamente válida cuando se puede cambiar. Una solución que a mí no se me ocurra puede ser para otro precisamente la correcta. Naturalmente un médico debe conocer los denominados «métodos». Pero debe evitar el anquilosarse en lo rutinario. Las premisas teóricas sólo deben aplicarse con mucho cuidado. Hoy quizás son válidas, mañana pueden serlo otras. En mis análisis no juegan ningún papel. Intencionadamente no soy sistemático. Frente al individuo no hay para mí más que la comprensión individual. Para cada paciente se requiere un lenguaje distinto”.

«La Torre de Bollingen». Será durante el resto de la vida de Jung su lugar de retiro, tranquilidad, renovación, meditación y experimentación personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Salud Psicosomática

LO EFÍMERO - MONO NO AWARE

El concepto japonés  mono no aware   ( 物の哀れ ) constituye uno de los pilares más profundos de la estética y la sensibilidad cultural de Japón...

Lo más visto