¡TOMAR UN CAFÉ PUEDE HACER MUCHO MÁS QUE SIMPLEMENTE AYUDARNOS A SUPERAR LA RUTINA DIARIA!
Se estima que cada día se consumen 2.250 millones de tazas de café en el mundo.
Como corresponde a su estatus de ser una de las bebidas más consumidas en el mundo, el café ha sido un tema de estudio y también de controversia entre los investigadores médicos.
Con esta revisión pretendo proporcionar información actualizada sobre el efecto del café en la salud. Los temas abordados incluyen el sistema cardiovascular, las enfermedades hepáticas, la diabetes, así como los trastornos gastrointestinales, neurológicos y psicológicos.
Pero ¿Qué es el café?
Es una bebida elaborada a partir de granos de café tostados. Es una mezcla compleja de más de 800 compuestos volátiles, siendo la cafeína y los ácidos clorogénicos los más comunes[i] e interesantes.
La primera evidencia creíble de consumo de café como la bebida moderna aparece en el actual Yemen en el sur de Arabia a mediados del siglo XV en los monasterios sufíes donde las semillas de café se tostaron y elaboraron por primera vez de una manera similar a como se prepara ahora. Los yemeníes obtenían los granos de café de las tierras altas de Abisinia (Etiopía) a través de intermediarios costeros de Somalia y comenzaron a cultivarlos. En el siglo XVI, la bebida había llegado al resto de Oriente Medio y el norte de África, y luego se extendió a Europa, primero en Italia hacia 1600 y luego al resto de Europa, Indonesia y América.
Los dos tipos de granos de café más comúnmente cultivados son Coffea arábica y C. Robusta (o canephora). Se cultivan en más de 70 países, principalmente en las regiones ecuatoriales de las Américas, el sudeste asiático, el subcontinente indio y África.
Dos compuestos del café a destacar:
Alcaloides no volátiles
La cafeína (1,3,7-trimetilxantina) es el alcaloide predominante en los granos de café verde y tostado. El contenido de cafeína está entre el 1% y 2,5% en peso de los granos de café verde secos. Se pueden encontrar, adicionalmente, concentraciones más bajas de teofilina, teobromina, paraxantina, liberina y metiliberina. Los alcaloides de xantina son inodoros, pero tienen un sabor amargo en el agua, que está enmascarado por los ácidos orgánicos presentes en el café verde.
Ácidos clorogénicos no volátiles
Estos ácidos pertenecen a un grupo de compuestos conocidos como ácidos fenólicos, que son potentes antioxidantes. Los granos de café verde secos de C. arábica contienen 65 mg/g y de C. robusta 140 mg/g, según el momento de la cosecha. Al tostarlo, más del 70% de los ácidos clorogénicos se destruyen, dejando un remanente inferior a 30 mg/g, pero que no es nada despreciable. Estos ácidos podrían ser una fuente valiosa y económica de antioxidantes. La capacidad antioxidante es más potente que la del ácido ascórbico (vitamina C) o del manitol, que es un eliminador selectivo de radicales hidroxi. Tienen en un sabor amargo en concentraciones tan bajas como 50 mg/l de agua y son importantes moduladores del gusto del café.
EFECTOS PARA LA SALUD DEL CAFÉ
Muchos de los estudios realizados para saber como influye el café en la salud no han sido concluyentes por las fallas de diseño, dificultando el establecimiento de correlaciones.
En la actualidad, la calidad de los estudios ha mejorado mucho, en parte porque ahora casi todos son prospectivos, mucho más amplios y el seguimiento de los participantes es más largo; además, consideran otros factores del individuo que pudieran influir en los resultados. Esto ha conducido a un cambio significativo en la forma en que pensamos sobre los efectos del café en la salud, y el café se ha ido moviendo progresivamente hacia una posición menos negativa para la salud debido a su farmacología más conocida.
Enfoques novedosos en los estudios epidemiológicos e investigaciones experimentales sugieren que el consumo de café puede ayudar a prevenir varias enfermedades crónicas, incluida la diabetes mellitus tipo 2 y la enfermedad hepática. La mayoría de los estudios de cohortes prospectivos no han encontrado que el consumo de café esté asociado con un riesgo de enfermedad cardiovascular significativamente mayor. También hay evidencia de que el café descafeinado puede, de alguna manera, tener beneficios similares a los del café regular, lo que indica que además de la cafeína, otros componentes contribuyen a los efectos protectores de la salud. Para los adultos que consumen cantidades moderadas de café (3 a 4 tazas/día, que proporcionan 300 a 400 mg/día de cafeína), hay poca evidencia de riesgos para la salud y, en cambio, evidencias de beneficios para la salud.
Durante la última década, las autoridades la regulación alimentaria han concluido que el consumo de café/cafeína no es dañino si se consumen 200 mg en una sola sesión (alrededor de 2½ tazas de café) o 400 mg al día (alrededor de 5 tazas de café). Además, la cafeína tiene muchos efectos positivos en el cerebro. Puede aumentar el estado de alerta y bienestar, ayuda a la concentración, mejora el estado de ánimo y limitar la depresión. Si bien la cafeína puede perturbar el sueño, solo lo hace en personas sensibles. También puede subir la ansiedad en un pequeño subconjunto de personas particularmente sensibles. La cafeína no parece conducir a la dependencia, aunque una minoría de personas experimenta síntomas de abstinencia. La cafeína puede potenciar el efecto de los analgésicos habituales usados para el dolor de cabeza y migraña.
El consumo de café/cafeína de por vida se ha asociado con prevención del deterioro cognitivo y reducción del riesgo de desarrollar un accidente cerebrovascular, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer. Su consumo no parece influir en la aparición de convulsiones. Por lo tanto, la ingesta diaria de café y cafeína puede ser parte de una dieta sana y equilibrada. Importante: su consumo no debe detenerse en personas de edad avanzada [ii].
En un artículo de revisión reciente en el New England Journal of Medicine[iii], se concluye que el consumo habitual de café (alrededor de 3 a 5 tazas al día) se ha relacionado consistentemente con la prevención de varias afecciones crónicas, actuando sobre varios sistemas y órganos. Veamos algunos:
Mortalidad por cualquier causa
La última década se han visto datos convincentes de varios análisis de población a gran escala de que beber café reduce la mortalidad por todas las causas. Esta asociación ha sido informada por investigadores en Japón, el Reino Unido y los Estados Unidos, y es evidente incluso después de estratificar a la población por etnia.
Un metaanálisis ((¿que es?: ver notas al final) de 2019 encontró que los efectos de reducción de la mortalidad por el consumo de café se produjeron incluso después de tener en cuenta los factores de riesgo como el tabaquismo y el consumo de alcohol, la edad y el peso. Se observan beneficios en quienes consumen hasta 8 tazas de café al día, independientemente de si fue con cafeína o descafeinado, instantáneo o molido, o consumido por personas con polimorfismos genéticos que codifican un metabolismo de la cafeína más lento o rápido.
Diabetes
Cada taza adicional de café consumida diariamente puede contribuir a una reducción de hasta un 7% en el exceso de riesgo de diabetes. Por el contrario, la disminución del consumo durante 4 años se relacionó con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 (¿que es?: ver notas al final). Los efectos protectores del café pueden ser más potentes cuando se consume a la hora del almuerzo.
Se ha propuesto una variedad de vías biológicas para explicar los efectos antidiabéticos del café. Tanto el café con cafeína como el descafeinado parecen atenuar la resistencia a la insulina a nivel hepático y ofrecen protección contra el deterioro de la tolerancia a la glucosa. Análisis adicionales también han relacionado el consumo de café con mejoras en la función hepática y de los adipocitos, reducciones en la masa grasa y modulaciones ventajosas del metabolismo de los lípidos.
Los polifenoles que contiene el café -el principal contribuyente de estos polifenoles particulares a la dieta- más específicamente el ácido clorogénico se ha relacionado con beneficios en el control de la glucosa que posiblemente podrían ser la base de las asociaciones positivas que vemos con el café y la diabetes tipo 2.
Consideraciones cardiovasculares y cerebrovasculares
Los tomadores de café tienen una probabilidad significativamente menor de desarrollar enfermedades cardiovasculares, y el mayor beneficio se muestra en aquellos que consumen regularmente de 3 a 5 tazas al día. Los metaanálisis de estudios prospectivos han relacionado su consumo con un menor riesgo de enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y fibrilación auricular.
Beber café con regularidad no parece incrementar la presión arterial y, de hecho, puede conducir a una reducción moderada del riesgo de hipertensión. El ácido clorogénico también puede ser un factor en este efecto, ya que conduce a una disminución significativa de la presión arterial sistólica y diastólica.
Tenemos algo menos claro si el consumo de café es capaz de reducir significativamente el riesgo de accidente cerebrovascular. Un metaanálisis de 2014 informó que la asociación era débil, mientras que un metaanálisis reciente[iv], que incluyó 2,4 millones de participantes encontró una reducción del 21% en el riesgo de accidente cerebrovascular entre los que consumían de 3 a 4 tazas de café al día.
El consumo de café puede reducir la oxidación del colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), los marcadores inflamatorios y los niveles de marcadores proteicos relacionados con enfermedades cardiovasculares, como la leptina y la proteína similar a la quitinasa-3.
Ahora bien, el impacto del café sobre el colesterol parece depender en gran medida de la forma en que se ingiera. Los cafés sin filtrar (p. Ej., la llamada prensa francesa, también conocida como cafetera de émbolo) son particularmente ricos en cafestol, que ha sido llamado "el compuesto elevador de colesterol más potente conocido en la dieta humana". En un estudio de 2020[v], Cornelis y sus colegas demostraron que, si bien las formulaciones de expreso sin filtrar producían niveles más altos de LDL, este efecto no se observó entre quienes bebían café instantáneo o molido estándar.
Cáncer
El potencial del café para limitar la incidencia de varios cánceres ha ganado considerable atención en la literatura. Una revisión general del 2020 de 28 metaanálisis[vi] sobre este tema indicó que las asociaciones más fuertes fueron con el cáncer de endometrio y el cáncer de hígado. Un estudio de 2017 de Bravi[vii] y sus colegas, demostró que el riesgo de carcinoma hepatocelular[viii] disminuyó significativamente cuando aumentó el consumo de café, y se consideró como "la evidencia relativamente nueva más importante" sobre los beneficios para la salud del café. A partir de este último metaanálisis se concluyó que, el riesgo de cáncer hepatocelular se reduce en un 40% para cualquier consumo de café frente a ningún consumo. La asociación inversa podría existir en parte o en gran parte porque los pacientes con enfermedades hepáticas y digestivas reducen su consumo de café. Sin embargo, se ha demostrado que el café afecta positivamente en las enzimas hepáticas y el desarrollo de cirrosis y, por lo tanto, podría proteger contra la carcinogénesis hepática.
Aunque las tasas de cáncer de endometrio parecen disminuir tanto con el café con cafeína como con el descafeinado, solo el primero parece tener este efecto en el carcinoma hepatocelular.
También se han informado asociaciones inversas más moderadas entre el consumo de café y el riesgo de desarrollar ciertos cánceres:
1. En cuanto al cáncer de mama posmenopáusico[ix] y con receptor de estrógeno negativo se ha observado que el consumo de cuatro tazas de café al día se asoció con una reducción del 10% en el riesgo de este tipo de cáncer.
2. Melanoma,
3. Carcinoma de células basales
4. Cáncer de cavidad oral y faringe,
5. En cuanto al cáncer de colon y recto[x] se ha evidenciado que el consumo de café se asoció con un 26% menos de probabilidades de su desarrollar (bebedores frente a no bebedores). La asociación inversa también se observó para el consumo de café descafeinado y para el café hervido.
6. Cáncer de próstata[xi]: los resultados indican que el consumo de café no tiene ningún efecto dañino en el cáncer de próstata. Por el contrario, tiene un efecto en la reducción del riesgo del cáncer de próstata localizado. Otro estudio de metaanálisis mas reciente en el que se incluyeron dieciséis estudios de cohortes prospectivos, con 57.732 casos de cáncer de próstata y un total de 1.081.586 participantes, publicado en el British Medical Journal[xii] (2021) concluyó que un mayor consumo de café se asoció significativamente con un menor riesgo de cáncer de próstata.
Efectos neurológicos y psiquiátricos
En el primer estudio de amplio alcance de los efectos del consumo crónico de café en las redes del cerebro humano, los investigadores informaron que los bebedores habituales de café exhibían cambios funcionales indicativos de una mayor concentración y un mejor control motor y estado de alerta, en comparación con los no bebedores de café. Otros resultados no han encontrado un vínculo entre el café y la mejora de la cognición[xiii] así que se mantiene cierta controversia al respecto.
Sin embargo, las propiedades del café que mejoran el estado de ánimo pueden contribuir a aliviar los trastornos de salud mental. Tanto los niveles bajos como los altos de consumo de café producen reducciones comparativamente sustanciales en las tasas de depresión de aproximadamente el 30%[xiv]. En un estudio notable, el riesgo de suicidio disminuyó en alrededor del 45% en aquellos que bebían de 2 a 4 o más tazas de café al día, en comparación con beber 1 taza o menos por semana[xv].
Se ha sugerido que el consumo de café ofrece beneficios protectores contra una variedad de condiciones neurodegenerativas. Se demostró que los bebedores de café con deterioro cognitivo leve tienen asociado un menor riesgo o al menos un retraso en la aparición de demencia[xvi]. También se ha demostrado constantemente que el consumo de café reduce el riesgo de padecer la enfermedad de Parkinson[xvii] y puede tener un papel en la prevención de la formación de cuerpos de Lewy (¿que son?: ver notas al final).
Todos estos efectos pueden deberse principalmente al papel del café como una manera de obtener la cafeína, que tiene propiedades neuroprotectoras bien conocidas e impacta el estado de ánimo a corto plazo al alterar la actividad de la serotonina y la dopamina. En particular, el café descafeinado no ha mostrado un valor protector en la enfermedad de Parkinson y el riesgo de suicidio, o como un potenciador del rendimiento cognitivo.
En cuanto a la migraña[xviii] y basado en una revisión de la literatura actual, no hay evidencia suficiente para demostrar que una sola dosis de cafeína es un desencadenante de migraña; sin embargo, se debe enfatizar que el uso excesivo y crónico de cafeína puede conducir a la cronificación de la migraña y por el contrario, su cese repentino desencadenar ataques de migraña. Se aconseja que las personas que padecen migraña deben conocer la cantidad de cafeína que consumen para que no superen los 200 mg diarios. Si desean seguir bebiendo bebidas con cafeína, deben mantener su ingesta diaria lo más constante posible para evitar el dolor de cabeza por abstinencia.
Otro estudio proporciona evidencia genética que respalda el papel protector del consumo moderado de café y el papel perjudicial del tabaquismo en la etiología de la migraña[xix].
Aunque la cafeína se ha relacionado con la migraña durante muchos años, su efecto sobre el dolor de cabeza es ambiguo y muestra amplias variaciones entre una persona y otra.
Enfermedad del hígado
Una revisión general de 2017 de los metaanálisis que investigan el impacto del café en múltiples resultados de salud concluyó que la mayor magnitud de asociaciones positivas se relaciona con el hígado.
Aumentar el consumo en 2 tazas diarias reduce en gran medida las tasas de cirrosis alcohólica y la mortalidad relacionada. Los bebedores de café no solo reducen significativamente su riesgo de desarrollar enfermedad del hígado graso no alcohólico, sino que también están mejor protegidos contra la fibrosis hepática si ya tienen el hígado graso. También parece retardar la progresión de la enfermedad hepática en pacientes con hepatitis C avanzada.
Existe una variedad de mecanismos potenciales subyacentes a estos efectos. La cafeína estimula la remodelación de los tejidos al actuar como un antagonista del receptor de adenosina, previniendo potencialmente la fibrosis hepática y también limita la capacidad del colágeno para depositarse en el hígado.
¿Por qué el café?
El consenso de que el café puede mejorar múltiples áreas de la salud humana se ha incrementado junto con la llegada de datos de mayor calidad. Sin embargo, se necesitará mucho más trabajo para determinar a cuál de los más de 1.000 compuestos conocidos contenidos en el café se le atribuyen estos efectos.
"Debemos tener en cuenta que el café es una semilla, y las semillas en general tienen muchos componentes que tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios, y las semillas de café son inusualmente altas en polifenoles y otros antioxidantes. Estos pueden ser responsables de los aparentes beneficios, pero aún no estamos seguros".
El consumo de café no está exento de riesgos.
Es importante recordar que no todo el café es igual. Un café muy azucarado o con crema no es lo mismo que una taza caliente de café negro filtrado y recién hecho.
El café con cafeína puede aumentar potencialmente el riesgo de glaucoma[xx] (aunque no está claramente definido), elevar la presión arterial y la frecuencia cardíaca en quienes no están acostumbrados a beberlo, afectar la calidad del sueño y puede inducir sentimientos de ansiedad, disforia y, en casos muy raros, síntomas psicóticos o maníacos.
La ingesta de cafeína, tanto del café como del té, debe reducirse o eliminarse durante el embarazo[xxi], dado su vínculo con un menor peso al nacer, menor circunferencia cefálica y aborto.
Los efectos sobre la salud del café tampoco están claros en ciertas poblaciones, dijo Cornelis: "realmente no conocemos el impacto que tiene la cafeína en las personas que ya tienen problemas de salud o en el cerebro en desarrollo de los niños". La mayoría de nosotros, sin embargo, podemos seguir disfrutando de nuestros descansos para el café sin preocupaciones.
"Para los pacientes que expresan preocupación sobre su consumo de café, creo que los médicos pueden transmitir tranquilidad a quienes disfrutan de esta bebida", dijo Walter C. Willett, MD, DrPH, profesor de epidemiología y nutrición en Harvard T.H. Chan School of Public Health y profesor de medicina en Harvard Medical School[xxii].
NOTAS:
El metaanálisis es una técnica estadística que combina y resume los resultados de varios estudios individuales. En medicina clínica lo que resume es la diferencia de efecto entre dos intervenciones médicas. Al combinar varios estudios se produce un importante aumento del tamaño de la muestra, lo cual lleva a obtener más fácilmente un resultado final estadísticamente significativo y más preciso en el sentido de que su banda de fluctuación, o Intervalo de Confianza poblacional, será más estrecha.
La diabetes mellitus tipo 2 es un trastorno metabólico que se caracteriza por hiperglucemia en el contexto de i) resistencia a la insulina (Las células no responden de manera adecuada a la insulina y consumen menos azúcar) y ii) falta relativa de insulina (El páncreas no produce suficiente insulina), en contraste con la diabetes mellitus tipo 1, en la que hay una falta absoluta de insulina debido a la destrucción de los islotes pancreáticos. La diabetes tipo 2 representa alrededor del 90 % de los casos de diabetes. Se piensa que la obesidad es la causa primaria de la diabetes tipo 2 entre personas con predisposición genética a la enfermedad. La diabetes tipo 2 solía conocerse como la diabetes de aparición en el adulto, pero la diabetes tipo 1 y tipo 2 pueden aparecer tanto en la infancia como en la adultez. El tipo 2 es más común en adultos mayores, pero el aumento en la cantidad de niños con obesidad ha dado lugar a la aparición de más casos de diabetes tipo 2 en personas más jóvenes.
Los cuerpos de Lewy son depósitos de proteínas en las neuronas y responsables de la “demencia con cuerpos de Lewy”, una enfermedad o síndrome degenerativo y progresivo del cerebro. Comparte algunos síntomas con otras enfermedades y a veces se superpone con éstas sobre todo con dos enfermedades comunes entre los ancianos: el Alzheimer y el Parkinson.
[i] Planta Med. 2017 Nov;83(16):1256-1263. Epub 2017 Jul 4.
The Impact of Coffee on Health. Karen Nieber. University of Leipzig, Institute of Pharmacy, Leipzig.
PMID: 28675917 DOI: 10.1055/s-0043-115007
[ii] Effects of coffee/caffeine on brain health and disease: What should I tell my patients?
Astrid Nehlig / Nehlig A. Pract Neurol 2016;16:89–95. doi:10.1136/practneurol-2015-001162 (BMJ)
[iii] N Engl J Med. 2020 Jul 23;383(4):369-378.
Coffee, Caffeine, and Health. Rob M van Dam, Frank B Hu, Walter C Willett
PMID: 32706535 DOI: 10.1056/NEJMra1816604
[iv] Coffee Consumption and Stroke Risk: Evidence from a Systematic Review and Meta-Analysis of more than 2.4 Million Men and Women. Chuan Shao, Hui Tang, Xiaoya Wang, Jiaquan He.
PMID: 33188952 DOI: 10.1016/j.jstrokecerebrovasdis.2020.105452
[v] J Nutr. 2020 Oct 12;150(10):2772-2788. doi: 10.1093/jn/nxaa212. Habitual Coffee and Tea Consumption and Cardiometabolic Biomarkers in the UK Biobank: The Role of Beverage Types and Genetic Variation. Marilyn C Cornelis, Rob M van Dam.
PMID: 32805014 PMCID: PMC7549305 (available on 2021-08-17) DOI: 10.1093/jn/nxaa212
[vi] Coffee drinking and cancer risk: an umbrella review of meta-analyses of observational studies
Long-Gang Zhao, Zhuo-Ying Li, Guo-Shan Feng, Xiao-Wei Ji, Yu-Ting Tan, Hong-Lan Li, Marc J Gunter, Yong-Bing Xiang
PMID: 32024485 PMCID: PMC7003434 DOI: 10.1186/s12885-020-6561-9
[vii] Coffee and the risk of hepatocellular carcinoma and chronic liver disease: a systematic review and meta-analysis of prospective studies. Francesca Bravi, Alessandra Tavani, Cristina Bosetti, Paolo Boffetta, Carlo La Vecchia
PMID: 27111112 DOI: 10.1097/CEJ.0000000000000252
[viii] Coffee reduces risk for hepatocellular carcinoma: an updated meta-analysis. Francesca Bravi, Cristina Bosetti, Alessandra Tavani, Silvano Gallus, Carlo La Vecchia
PMID: 23660416 DOI: 10.1016/j.cgh.2013.04.039
[ix] Coffee Intake Decreases Risk of Postmenopausal Breast Cancer: A Dose-Response Meta-Analysis on Prospective Cohort Studies. Alessandra Lafranconi, Agnieszka Micek, Paolo De Paoli, Sabrina Bimonte, Paola Rossi, Vincenzo Quagliariello, Massimiliano Berretta
PMID: 29360766 PMCID: PMC5852688 DOI: 10.3390/nu10020112
[x] Coffee Consumption and the Risk of Colorectal Cancer. Stephanie L Schmit, Hedy S Rennert, Gad Rennert, Stephen B Gruber
PMID: 27196095 PMCID: PMC4874555 DOI: 10.1158/1055-9965.EPI-15-0924
[xi] An Up-to-date Meta-analysis of Coffee Consumption and Risk of Prostate Cancer. Jiadong Xia, Jie Chen, Jian-Xin Xue, Jie Yang, Zeng-Jun Wang.
PMID: 28853102. Urol J. 2017 Aug 29;14(5):4079-4088.
[xii] BMJ Open. 2021 Jan 11;11(2):e038902. doi: 10.1136/bmjopen-2020-038902.
Coffee consumption and risk of prostate cancer: a systematic review and meta-analysis
Xiaonan Chen, Yiqiao Zhao, Zijia Tao, Kefeng Wang.
PMID: 33431520 PMCID: PMC7805365 DOI: 10.1136/bmjopen-2020-038902
[xiii] Habitual coffee drinkers display a distinct pattern of brain functional connectivity.
Magalhães, R., Picó-Pérez, M., Esteves, M. et al. Mol Psychiatry (2021). https://doi.org/10.1038/s41380-021-01075-4.
[xiv] Eur J Clin Nutr. 2018 Nov;72(11):1506-1516. Non-alcoholic beverage consumption and risk of depression: epidemiological evidence from observational studies. Dami Kang, Youngyo Kim, Youjin Je.
PMID: 29500461 DOI: 10.1038/s41430-018-0121-2
[xv] World J Biol Psychiatry. 2014 Jul;15(5):377-86. Coffee, caffeine, and risk of completed suicide: results from three prospective cohorts of American adults
Michel Lucas, Eilis J O'Reilly, An Pan, Fariba Mirzaei, Walter C Willett, Olivia I Okereke, Alberto Ascherio
PMID: 23819683 PMCID: PMC4213948 DOI: 10.3109/15622975.2013.795243
[xvi] J Alzheimers Dis. 2012;30(3):559-72. High Blood caffeine levels in MCI linked to lack of progression to dementia. Chuanhai Cao, David A Loewenstein, Xiaoyang Lin, Chi Zhang, Li Wang, Ranjan Duara, Yougui Wu, Alessandra Giannini, Ge Bai, Jianfeng Cai, Maria Greig, Elizabeth Schofield, Raj Ashok, Brent Small, Huntington Potter, Gary W Arendash
PMID: 22430531 PMCID: PMC5592113 DOI: 10.3233/JAD-2012-111781
[xvii] BMJ. 2017 Nov 22;359:j5024. Coffee consumption and health: umbrella review of meta-analyses of multiple health outcomes. Robin Poole, Oliver J Kennedy, Paul Roderick, Jonathan A Fallowfield, Peter C Hayes, Julie Parkes. PMID: 29167102 PMCID: PMC5696634 DOI: 10.1136/bmj.j5024
[xviii] The Ambiguous Role of Caffeine in Migraine Headache: From Trigger to Treatment
Magdalena Nowaczewska, Michał Wiciński, and Wojciech Kaźmierczak.
Nutrients. 2020 Aug; 12(8): 2259. Published online 2020 Jul 28. doi: 10.3390/nu12082259 PMCID: PMC7468766 PMID: 32731623.
[xix] Alcohol, coffee consumption, and smoking in relation to migraine a bidirectional Mendelian randomization study. B.Med, Shuai Yuan; Daghlas, Iyas; Larsson, Susanna C.
PAIN: June 08, 2021 - Volume - Issue -doi: 10.1097/j.pain.0000000000002360
[xx] Eye (Lond). 2012 Aug;26(8):1122-30. Effects of caffeinated coffee consumption on intraocular pressure, ocular perfusion pressure, and ocular pulse amplitude: a randomized controlled trial. A Z Jiwani, D J Rhee, S C Brauner, M F Gardiner, T C Chen, L Q Shen, S H Chen, C L Grosskreutz, K K Chang, C E Kloek, S H Greenstein, S Borboli-Gerogiannis, D L Pasquale, S Chaudhry, S Loomis, J L Wiggs, L R Pasquale, A V Turalba, PMID: 22678051 PMCID: PMC3420046 DOI: 10.1038/eye.2012.113
[xxi] Am J Clin Nutr. 2018 Dec 1;108(6):1301-1308. Associations of maternal caffeine intake with birth outcomes: results from the Lifeways Cross Generation Cohort Study. Ling-Wei Chen, Roisin Fitzgerald, Celine M Murrin, John Mehegan, Cecily C Kelleher, Catherine M Phillips, PMID: 30339199 DOI: 10.1093/ajcn/nqy219
[xxii] Medscape - July 12, 2021. More Than Just a Hill of Beans: The Health Effects of Coffee -, John Watson.



excelente articulo muy interesante conocer las ventajas y las desventajas de ingerir café y que cantidades se pueden considerar beneficiosas para la salud
ResponderEliminarHHola, me alegra que te haya parecido interesante el artículo.
ResponderEliminarDe hecho, se pueden encontrar muchos artículos científicos y algunos no tanto que pueden confundir. El tema es crucial por cuanto muchos millones de personas lo consumen habitualmente.
Con los metaanálisis, que se están haciendo en los últimos años, se ha logrado más certeza y significancia en la información disponibles. Esto, aunado a estudios prospectivos y con un número de participantes realmente asombroso está dando mucha luz sobre este y otros temas.