La siesta ¿beneficiosa o perjudicial?
¿Durante cuánto tiempo debo tomar una siesta?"Una siesta revitalizadora, de unos 15 a 45 minutos, puede mejorar la memoria y reducir la fatiga por el resto del día", ha dicho el Dr. Michael Grandner, director del Programa de Investigación del Sueño y la Salud de la Universidad de Arizona en Tucson - USA.
La siesta es un período corto de sueño que tomamos generalmente durante el día. Muchos pensamos que es una forma eficaz de relajarse y recargar energías, mientras que otros consideran que no les ayuda e incluso les perturba dormir bien en la noche y aún hay otros que consideran que es una pérdida de tiempo.
Cuando hablamos de siesta no todas son iguales y concurren muchos factores que influyen en su beneficio o perjuicio para la salud. Podemos aprender a tomar siestas efectivas que auxilien nuestro reloj interno.
Los expertos clasifican la siesta según la función a la que sirven. Por tanto, dicen que saber lo que esperamos de ella es básico para que funcione para nosotros. En este sentido, podemos mencionar por ejemplo las siestas de recuperación del sueño perdido en la noche anterior o las siestas de prevención cuando la tomamos porque sabemos que en la noche no podremos dormir por tener trabajo nocturno, viajes, etc. La siesta de los niños ya sabemos que es fundamental e imprescindible al igual que dormir para ayudar a nuestra recuperación durante la convalecencia o cuando estamos enfermos. Pero muy comúnmente tomamos la siesta por placer, es decir, para disfrutarla. La siesta puede relajarnos y mejorar nuestro estado de ánimo y recuperar el nivel de energía.
Ciertas empresas, que incluyen a Google y la NASA, permiten que sus empleados programen tiempo para sus siestas dentro de su horario cotidiano.
Un estudio publicado en el boletín médico británico Heart (BMJ – “Association of napping with incident cardiovascular events in a prospective cohort study” -2019), siguiendo los hábitos de siesta de casi 3.500 participantes durante un período de cinco años, encontró que quienes dormían la siesta una o dos veces por semana, tenían una probabilidad 48% menor de tener un evento cardiovascular, comparándolos con los que no la tomaban .
Una pregunta común e importante que nos hacemos es:
La mayoría de las personas nos sentimos renovadas después de una siesta que dura aproximadamente 20 minutos.
Si es demasiado larga o si nos despertamos cuando estamos en la etapa de sueño profundo de ondas lentas delta (Ver 2ª entrada de El Sueño) puede hacer que nos sintamos atontados o aturdidos durante una hora después de despertarnos. Este período de somnolencia se denomina "inercia del sueño".
También es importante no tomar una siesta muy tarde en el día porque puede hacer que sea difícil conciliar el sueño por la noche
Dadas estas consideraciones, la mejor duración de la siesta en la mayoría de las situaciones es aquella que es lo suficientemente larga como para ser refrescante, pero no tanto como para que se produzca la inercia del sueño. Las siestas que duran de 10 a 20 minutos se consideran de una duración ideal. A veces se les conoce como “siestas energéticas” porque brindan beneficios de recuperación sin que la persona que la toma se sienta somnolienta después.
Las excepciones a esto incluyen las denominadas siestas esenciales cuando estamos enfermos, que a menudo son más largas porque nuestro cuerpo necesita dormir más cuando nos enfrentamos a una enfermedad. Además, en los niños no deben limitarse a 20 minutos, porque los niños tienen un mayor requisito de sueño que los adultos.
Si eres un adulto sano y quieres tomar una siesta más prolongada, no lo hagas justo antes de tener que estar alerta como por ejemplo conducir un vehículo. De todas maneras, después de la siesta, deberíamos darnos un tiempo para despertarnos del todo antes de reanudar las actividades, especialmente aquellas que requieren una respuesta rápida. Por otra parte, tengamos en cuenta que las siestas prolongadas pueden interferir con nuestro sueño nocturno. En comparación con la siesta de 1 a 30 minutos por día, la siesta al mediodía de más de 90 minutos de forma rutinaria se asoció con un incremento de accidentes cerebrovasculares. Posiblemente porque la persona estaba previamente enferma y sentía más sueño del “normal”. Si sentimos, por un periodo de tiempo largo, excesiva somnolencia durante el día y no estamos tomando medicamentos que la induzcan, deberíamos consultar a nuestro médico
Vivimos en una cultura que no valora el sueño, señaló Grandner. "Necesitamos dejar de hablar del sueño como tiempo improductivo y dejar de admirar a las personas que presumen del poco sueño que creen necesitar”.
La evidencia científica es clara, y dormir es un elemento fundamental de nuestra biología, como lo son la alimentación y la actividad física. Necesitamos cuidar de nuestro sueño.
Entre los beneficios demostrados de la siesta se han encontrado que previene las cardiopatías, reduce la tensión arterial, facilita el aprendizaje y aumenta la concentración, estimula la creatividad y, como si fuera poco, mejora los reflejos. (Un estudio de la NASA que incluyó a 747 pilotos demostró que aquellos que dormían una siesta diaria de 26 minutos cometian un 34% menos errores en el trabajo y duplicaban sus niveles de alerta).
Las personas con demencia o Alzheimer frecuentemente padecen de insomnio o mal dormir, en ellos es aconsejable no promover las siestas por la tarde.
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La Siesta - Vincent van Gogh |
Se dice que el dios griego Pan inventó la siesta disfrutándolas en las cuevas o grutas del bosque, y era especialmente irascible si se le molestaba durante ellas. Los habitantes de Arcadia tenían la firme creencia de que, cuando una persona dormía la siesta, no se la debía despertar bajo ningún motivo ya que, de despertarla, se interrumpía el sueño del dios Pan.
Debussy nos sedujo al narrar las peripecias amorosas de un fauno en el “Preludio a la siesta de un fauno” (Prélude à l'après-midi d'un faune, 1894) de solo 10 minutos de duración, con siesta, flauta y bucolismo perseguidor de ninfas, y lo danzó magistralmente Rudolf Nureyev. Este preludio marcó el inicio de la música moderna.
Prélude à l'aprés-midi d'un Faune - Claude Debussy, performed by Rudolf Nureyev
Prélude à l'aprés-midi d'un Faune es una exploración de sentimientos universales expresados dentro de un marco metafórico. La sublimación de una sola emoción, el primer deseo sexual del joven fauno. Lamentablemente la calidad del video no es muy buena.


Genial! Muy ameno e útil.
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