Enantiodromía (del griego: enantios, contrario, opuesto, y dromos, carrera) significa correr en sentido contrario. Con este término entramos en conexión con la filosofía de Heráclito: «el juego de los opuestos en el devenir, esto es, la noción de que todo lo que es pasa a su contrario». Además dice “la naturaleza tiende a lo opuesto, y de ello y no de lo idéntico es de donde obtiene el acorde”.
Carl Gustav Jung recogerá el concepto e incluyéndolo en su psicología analítica lo definirá como «la aparición, especialmente en sucesión temporal, del principio opuesto inconsciente. Este fenómeno característico se da en casi todos los sitios donde una dirección extremadamente unilateral domina la vida consciente, de modo que se forma en el tiempo una posición opuesta inconsciente dotada de idéntica fuerza, la cual se exterioriza primero por la inhibición del rendimiento consciente y más tarde por la interrupción de la dirección consciente».
