¿Cómo percibimos lo que sucede dentro de nuestro propio cuerpo y qué significa eso para nuestra salud?
La mayor parte del tiempo no somos conscientes de la gran cantidad y variedad de los procesos que ocurren incesantemente en nuestro interior: células que cambian de forma, se reproducen, crecen y mueren, órganos que liberan sustancias químicas reguladoras, vasos sanguíneos que se dilatan, etc., etc. Pero a veces recibimos una señal y sentimos una punzada de hambre, una vejiga llena o un corazón acelerado. Es una llamada del cuerpo a la mente de que algo no va bien, una súplica para volver al equilibrio.
La mayor parte del tiempo no somos conscientes de la gran cantidad y variedad de los procesos que ocurren incesantemente en nuestro interior: células que cambian de forma, se reproducen, crecen y mueren, órganos que liberan sustancias químicas reguladoras, vasos sanguíneos que se dilatan, etc., etc. Pero a veces recibimos una señal y sentimos una punzada de hambre, una vejiga llena o un corazón acelerado. Es una llamada del cuerpo a la mente de que algo no va bien, una súplica para volver al equilibrio.
